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Artículos sobre nutrición y dietética

La nutrición en el deportista

La nutrición en el deportista

Una nutrición correcta resulta de vital importancia para la mejora del rendimiento deportivo, la recuperación tras el ejercicio y evitar posibles lesiones.

Aunque lo fundamental para una persona físicamente activa es ingerir una dieta equilibrada que le confiera todos los nutrientes necesarios, en ocasiones, el aporte de las cantidades adecuadas de nutrientes que cubra las necesidades nutricionales y que ejerzan un efecto fisiológico positivo en la práctica de un ejercicio/deporte a través de los mecanismos comentados, puede resultar difícil exclusivamente por medio de la dieta, teniendo en cuenta, además que el tipo de deporte practicado o el momento de la temporada influye en las demandas nutricionales.

Por esta parte, cobra especial relevancia el uso de determinados alimentos funcionales y de los suplementos/complementos nutricionales y /o ergogénicos, que en los últimos años han ido llenando  el mercado con productos y mensajes atractivos que supuestamente cubren el objetivo principal de los deportistas: llegar más alto en sus metas deportivas.

Realizar una dieta rica en HC es uno de los principios fundamentales que debe regir la dieta del deportista. Los carbohidratos en la dieta del deportista deben estar considerados en un 50% de las calorías total ingeridas.

Esto resulta necesario para mantener las reservas de glucógeno del organismo, debido a que estas determinan en gran parte el rendimiento del deportista, aunque el deporte que se esté llevando a cabo tenga como principal fuente de combustión, las grasas.

Los HC tienen más importancia que los lípidos como nutriente energético ya que aunque estos últimos tienen mayor densidad energética, es necesario más oxígeno para metabolizarlos. En general, se considera que la velocidad de absorción depende de la cantidad de fibra o grasa que contengan los alimentos y de la manipulación que hayan recibido. Cuanto más refinados sean los alimentos, más rápido serán asimilados sus carbohidratos por  el organismo.

La hidratación, resulta también de especial importancia en la alimentación del deportista. La hidratación ayuda a que el cuerpo utilice correctamente los nutrientes en el músculo y sobre todo a mantener la temperatura corporal correcta, evitar calambres musculares, prevenir lesiones, etc. Una deshidratación puede llegar a desencadenar consecuencias graves, por ello es recomendable ingerir de 1,5 a 2 litros de agua fuera del período de entrenamiento.

La nutrición posterior al entrenamiento es bastante importante para llevar a cabo una adecuada recuperación. Una buena forma de lograrlo, sería combinando carbohidratos y proteínas. Como regla general, podemos decir que se recomienda  combinar entre 3 y 4 gramos de hidratos de carbono por cada gramo de proteína.

Para finalizar, resulta de especial interés destacar que el entrenamiento en ayunas está indicado en algún tipo de deporte que ha de ofrecer mucha resistencia, pero es importante decir que siempre debe estar guiado por un entrenador personal y siempre acompañado de asesoramiento nutricional.