El ayuno intermitente es un patrón de distribución temporal de la ingesta, no una dieta en sí misma. Alterna períodos de alimentación con períodos de ayuno voluntario. Los esquemas más estudiados son:
16:8: 16 h de ayuno y 8 h de ingesta diaria
14:10: más conservador, común en principiantes
5:2: 5 días de alimentación habitual y 2 días no consecutivos de restricción calórica severa
Ayuno en días alternos (menos usado clínicamente)
Desde el punto de vista fisiológico, el AI induce cambios metabólicos al prolongar el tiempo sin aporte energético.
Beneficios del Ayuno intermitente:
1. Mejora la sensibilidad a la insulina
Ayuda a regular los niveles de glucosa en sangre, por lo que mejora la resistencia a la insulina y por ello puede ser de gran utilidad para personas que padezca diabetes tipo 2.
2. Mejora la salud cardiovascular
El aumento en los niveles de glucagón y catecolaminas favorece la movilización de los ácidos grasos lo que ayuda a mejorar el perfil lipídico y a disminuir el colesterol.
3. Activación de procesos celulares
Estudios científicos demuestran que favorece el proceso de autofagia, mecanismo de recilaje por el cual las células descomponen y eliminan componentes viejos o dañados reutilizándolos para mantenerse saludable.
4. Control del peso corporal
Puede facilitar un déficit calórico espontáneo sin ser superior a dietas hipocalóricas tradicionales cuando las calorías totales son iguales.
Precauciones y contraindicaciones
El ayuno intermitente tiene una serie de containdicaciones y no es apto para todo el mundo.
No deberían realizarse en casos tales como:
1. Embarazo y lactancia
2. Personas que padezcan o tengan historial de Trastornos de la conducta alimentaria
3. Personas con bajo peso o IMC
4. Personas que necsiten mejorar su relación con la comida.
Conclusiones
El ayuno intermitente es una herramienta válida, no superior por sí misma a otras estrategias dietéticas. Su utilidad depende de:
Contexto metabólico
Calidad de la dieta
Adherencia a largo plazo
Características individuales